En 1976, en plena dictadura militar, Agostina y Claudio se conocen en una estación de tren. Entre charlas y encuentros nace una conexión marcada por el miedo y la esperanza. Pero un día, Agostina desaparece y nunca regresa. Años después, en 2005, Claudio ya viejo descubre en una marcha de Abuelas de Plaza de Mayo que ella fue secuestrada y desaparecida.